COLABORACIÓN PARA LA ATENCIÓN DE MEXICANOS EN EL EXTERIOR


El establecimiento y operación en el extranjero de oficinas de los Estados de la República a cargo de funcionarios de las administraciones locales, es cada vez más frecuente. La apertura de estas oficinas en determinadas ciudades receptoras de migración, principalmente en Estados Unidos, atiende a la concentración de connacionales originarios de dichos estados y al desarrollo de programas de los gobiernos locales para brindar atención a su diáspora.

 

Es importante reiterar que las oficinas de representación de las entidades federativas en el exterior no se encuentran dentro de los supuestos previstos en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y Consulares, es decir, como parte de la Misión o de las oficinas de las representaciones de México en el exterior.

 

Por tal motivo, la citada oficina y el personal que labora en ella, no tienen reconocimiento diplomático o consular y, por lo tanto, no gozan de los privilegios e inmunidades establecidos en los citados instrumentos jurídicos internacionales, al no encontrarse dentro de su esfera de aplicación.

 

Dado lo anterior, en el caso de Estados Unidos, las oficinas de representación deberán estar sujetas, para su establecimiento, operación y funcionamiento, a la legislación interna de ese país, en lo general; y al estado de aquel país en el que pretenden establecerse, en lo particular. En ese sentido, es la legislación estadounidense la que determina el régimen constitutivo aplicable a dicha oficina, entre otros aspectos.

La colaboración entre la red consular y las oficinas de representación de los estados puede materializarse procurando la cooperación mutua, con el propósito de informar a los oriundos de la entidad federativa respectiva sobre la existencia de las oficinas de representación de los estados en el extranjero; así como los servicios y programas que ofrece. Lo anterior, teniendo en consideración que las atribuciones de las oficinas de representación de las entidades federativas se encuentran limitadas en sus funciones, atendiendo principalmente al apoyo de sus oriundos.

 

El Consulado respectivo podrá establecer redes de contacto con las oficinas estatales, dar información y promoción a la misma. Las representaciones consulares, en cada caso, podrán determinar el alcance de la difusión a proporcionar a las oficinas de representación de sus proyectos y programas.

Las funciones de las oficinas de representación de las entidades federativas en el exterior deben desasociarse de las que realizan las Representaciones Consulares, o cualquier otra misión, al tratarse de actividades distintas.

 

En el ámbito internacional, sólo las oficinas consulares de un Estado acreditante gozan de consentimiento del Estado receptor para que los actos de ejercicio del poder público tengan plena validez y eficacia; actos que generalmente llevan a cabo dentro de los locales consulares (matrimonios, registros de nacimientos, etc.).